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10 de febrero de 2013

Juana Barrantes Enriquez, la profesora de la Hacienda San Agustín

Escrito por Elizabeth Lino Cornejo, publicado el suplemento Dominical de El Comercio  el domingo 30 de agosto de 2009



“Yo viviendo en el Callao no sabía que existía. A mi papá lo oía mentar la hacienda San Agustín, Bocanegra, Oquendo, todos esos sitios. Lo oía mentar pero no tenía idea de donde quedaba. Y después quien iba a pensar que iba a venir aquí, me iba a anclar acá y aquí me quedé”.



La Srta. Juanita 

Juana Barrantes Enríquez llegó a la Hacienda San Agustín en abril de 1941 cuando tenía 26 años, era una época difícil, “Con la cuestión de Leguía no había trabajo, no se conseguía en ningún sitio y los años pasaban”. Siempre quiso ser profesora, desde entonces su vocación de maestra la llevó a educar a cinco generaciones en el lugar. Los mayores la recuerdan con respeto y admiración por su don de maestra comprometida, seria y abnegada. Los más pequeños tejen historias en torno a ella y la antigua casa hacienda, donde vivió hasta sus últimos días. La señorita Juanita, como la conocían en San Agustín, murió en abril del 2008, cerrando un ciclo misterioso de llegada y partida.

Juana Barrantes se fue sin que sus gastados ojos vieran materializarse aquello que hasta el cansancio había oído desde sus años mozos: la ampliación del aeropuerto. Había vivido la época de la llegada de éste, sabía que crecería aun más y que ella y todos los pobladores tendrían que marcharse algún día, pero ¿Cuándo? 

Casi toda mi vida la he pasado acá 

Juanita vivía en una casa vieja y grande, la que en su momento fuera la casa de Manuel Prado. Los niños decían que ella lo sabía todo. Que guardaba en un gran libro los secretos y la historia desde todos los tiempos. Bordeaba entonces los setenta años y tenía los muebles de la casa cubiertos con plástico grueso y amarillento. Cruzar la puerta de su casa era traspasar los muros del tiempo, llenarse de historias y nostalgias.

Le gustaban las conversaciones y como buena maestra sus historias eran muy bien narradas, pensando siempre en el oyente. Solía hablar de ella y su larga vida de maestra dedicada a generaciones de niños que se hicieron hombres. De los hijos de los japoneses a quienes preparaba para la comunión, de sus hermanas Dora y Julia que también fueron profesoras en San Agustín, de la casa hacienda, de los tiempos pasados y de su vida en de niña en la Oroya y sus viajes en tren.

Siempre delgada, siempre pulcra, con sus tacones altos y sus piernas delgadas. Traje de sastre, labios pintados, manos huesudas y humo de cigarrillo expandido en la casa. Los altos tacos de sus zapatos hacían rechinar las maderas de la vieja casona, apagando de cuando en vez la voz del locutor de la radio encendida en la cocina, donde cada domingo junto a su hermana Dora oía la misa dominical.

Detrás del aeropuerto 

La ex Hacienda San Agustín está ubicada en el kilómetro 3.6 de la carretera Gambeta, a espaldas del aeropuerto internacional Jorge Chávez, en el Callao. Estos terrenos, que son campos de cultivo, están destinados a desaparecer para dar paso a la ejecución del plan de “modernización” del consorcio norteamericano-alemán: Lima Airport Partners (LAP). El año 2001 dicho consorcio recibió del Estado Peruano la adjudicación del contrato de concesión por 30 años para la ampliación del mencionado aeropuerto. El Ministerio de Transportes y Comunicaciones a nombre del Estado, entregará a LAP, de acuerdo al contrato de concesión, 650 hectáreas colindantes al aeropuerto Jorge Chávez.

Cuando uno sobrevuela este espacio (que es la única forma de verlo en toda su magnitud) no se imagina que allí abajo entre el verdor de las chacras y al borde de la larga carretera Gambeta, hay una población de 400 familias que esperan noticias sobre su reubicación. Pobladores que desde los inicios de la construcción del aeropuerto y su posible ampliación en años venideros, adquirieron la denominación de erradicables, por lo cual nunca se les otorgó un título de propiedad.

Se dice que el “lento avance” del cumplimiento de los acuerdos se debe a que el mayor “obstáculo” ha sido la materialización de la expropiación de tierras. Dicho proyecto de modernización además de contemplar la construcción de una pista de aterrizaje de las mismas dimensiones a la actual, planea construir un nuevo complejo del terminal, un centro comercial, un complejo de carga aérea y actividades industriales.

 Pero detrás de aquello a lo que se llama “obstáculo”, ante tanto ofrecimiento con tamañas palabras sobre lo que será aquel complejo, no se encuentra sino la incapacidad del Estado de cumplir con lo que se debería en primer término: las personas que habitan este espacio y el respeto de sus derechos a una vivienda digna y el pago justo de sus tierras.

La expropiación de la zona agrícola, de la cual son dueños un buen grupo de pobladores, no contempla el pago de un precio que justifique la venta de sus tierras y con ellas toda una vida dedicada al trabajo en las chacras. El otro lado del “obstáculo” es la falta de responsabilidad con la población que habita este espacio: el Asentamiento Humano El Ayllu. La población de El Ayllu ocupa dicho espacio desde mucho antes que el aeropuerto llegara, no son invasores, son familias que trabajaban desde cuando San Agustín era una hacienda en gran apogeo, en pleno valle de Bocanegra, conjuntamente con las que ya desaparecieron para dar paso a centros urbanos como Sarita Colonia. El Estado tiene a la población sumergida en la incertidumbre, a esperas de saber a donde serán reubicadas las 1700 personas del lugar. Sin una fecha exacta de salida, sin un lugar con viviendas dignas para ser habitadas, ni un plan tan claro como sí parece ser el aquel denominado “plan de modernización”. Que no sorprenda si uno de estos días comenzamos a ver en la televisión grupos policiales o grandes maquinarias forzando a salir de este lugar a quienes seguramente llamaran invasores que se oponen al desarrollo del país.

24 de enero de 2013

"Sin conocer a nadie"

Texto archivo (Elizabeth Lino Cornejo) de la presentación del libro "Oía mentar la hacienda San Agustín" realizado el martes 4 de diciembre de 2007 en el centro cultural de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. 

SIN CONOCER A NADIE 

"Domingo, día particularme apagado, entre amarillo y gris, pero siempre apagado. Así fue como había llegado a la hacienda, de mañana y sin conocer a nadie. Unos meses después me marcharía con los zapatos sucios y con buenos amigos, entre polvo y de tarde. Al subir a la combi vi a Deivi con unos muchachos, al mirarlo noté que llevaba algo negro."¡Caramba!", fue lo único que dije porque era mi grabadora la que tenía en sus manos. "Toma, la olvidaste, las chicas me han mandado a que te la devolviera". Alejandro Hernándes Panaifo 

Sin conocer a nadie…así fue como llegamos a San Agustín, por aquel camino de tierra, aquella vez en la línea 20 Sarita Colonia que hacía la ruta desde el parque de las leyendas hasta la antigua hacienda. Sin conocer a nadie y conociendo a medias el tema de expropiación de tierras y el proyecto de ampliación del aeropuerto. Ibamos a buscar personas que nos contaran historias, historias de aquel lugar que en algún tiempo dejaría de existir y del cual sólo la memoria podría dar cuenta. 
Comenzamos a caminar y a preguntar, fue la curiosidad y espontaneidad de los niños la que hiso que encontráramos nuestras primeras referencias “La señorita Juana sabe” “ella es la más antigua de la hacienda”, de esa forma conocimos lo que fuera en su momento de auge en aquel ingenio azucarero, la ex casa hacienda. Sus paredes derruidas y la tierra seca antecedieron al encuentro con Juana y Dora Barrantes Enríquez y en sus historias de vida comprendimos porqué era para la comunidad el referente autorizado para “contar “ la historia de la hacienda. De ellas llegaron a nuestras manos las primeras fotografías de antaño en la hacienda, supimos del padre Yonekawa, de la Hermandad de San Agustín y su fiesta patronal, de los japoneses, de los yanacones y de las consecutivas generaciones que ellas habían educado. Nos enamoramos de sus historias, de su pasión y vocación por la educación y los niños. 

Luego conocimos a las señoras del comedor popular; entre risas, anécdotas y la predisposición de entregarnos su tiempo conocimos otra parte de San Agustín, las luchas de la comunidad, el trabajo en la tierra, los problemas sociales, las historias familiares, las carencias y los sueños. Lo que se dice, lo que deja de decir, lo que se cuenta, lo que se oye en las calles, lo que hace la vida cotidiana. 
El encuentro con los niños también fue significativo, pues, a través de sus palabras vimos la capacidad de construcción y reconstrucción del imaginario popular, en sus relatos asociados con sus juegos y la realidad de su espacio de vida, para nada privilegiado. En sus voces las personas, los habitantes de la hacienda, el aeropuerto y los aviones se convirtieron en personajes. 

Los jóvenes entre sueños y desesperanzas nos relataron la dura realidad, el abandono y la falta de oportunidades al que se enfrenta y vive el joven de hoy en el Perú. Para ellos la visión romántica y juguetona de los niños sobre la acequia, el trabajo en los campos de cultivo, el aeropuerto y los aviones se transformaron en un problema al que se "tiene" que buscar una solución. El encuentro con algunos dirigentes y ex dirigentes comunales fue necesario para enfocar el problema político, el litigio de tierras, la ampliación del aeropuerto y el problema aun sin resolver “ ¿ a donde iremos? " 

San Agustin como comunidad de convivencia es un Perú en pequeñito, donde conviven los nakasone, los shimabukuro, los galves, los mercado, los bravos, los quispe y los huayhuas, un conglomerado cultural y racial de los mas variado, un resumen de nuestra realidad nacional. "Oia mentar la hacienda San Agustín" es todo aquello, y pretende llamar la atención, levantar la voz, que finalmente es la razón de ser del testimonio, sobre el desamparo de los gobiernos, sobre aquello que con pies enormes, llamado modernidad nos está despojando de espacios naturales, productivos y vitales, sin planes concretos que beneficien a las personas que lo habitan. Sí, modernidad ¿pero a costa de qué?. Sin conocer a nadie fue como llegamos a San Agustín, por la carretera Gambeta en el Callao, y hoy se han creado lazos afectivos con una comunidad que volcó su confianza, sus recuerdos, su memoria...a ellos nuestro aprecio y gratitud. 

Parte del libro "Oía mentar la hacienda san Agustín" puede leerse aquí: http://bit.ly/vwsfn0


20 de enero de 2013

La última salida del Santo en el Ayllu

Hoy  domingo 13 de enero de 2013 hay una fiesta en El Ayllu, pero no están ya todos sus pobladores, las chacras han desaparecido y son solo tierra seca, las paredes caídas de las pequeñas casas tienen la inscripción en azul que dice "MTC". Hoy toca una orquesta de salsa bajo el insoportable sol, algunos de los vecinos que ya se han mudado visitan EL Ayllu para reencontrarse por última vez en este espacio. Hoy el santo del pueblo San Agustín, acompañado de Santa Rosa han hecho un recorrido de despedida por el pueblo. Adelante iba el madero verde cargado por jóvenes mujeres, habían altares, alfombras de flores, el atajo de negritos.

24 de noviembre de 2012

Ultimatum a moradores de "El Ayllu"

Publicado en OJO 23 de nov de 2012 "Pese a la negativa de los pobladores del asentamiento humano El Ayllu de ser reubicados para iniciar obras de ampliación del aeropuerto internacional Jorge Chávez, el ministro de transportes y comunicaciones, Carlos Paredes, aseguró que deberá abandonar sí o sí sus viviendas el 30 de este mes. "No hay marcha atrás en la fecha límite. Máximo tendrán una semana", enfatizó"


Pobladores de "El Ayllu" no saben dónde vivirán

Publicado en OJO 10 de nov de 2012

Un ambiente de tensión y temor se vive en el asentamiento El Ayllu, en el Callao, que sus dos mil habitantes deberán desalojar a más tardar el 31 de este mes para facilitar la construcción de la ampliación del aeropuerto Jorge Chávez, pese a que el lugar en el que van a ser reubicados aún se encuentra completamente abandonado. 

Según pudo comprobar OJO, el terreno de nueve hectáreas en San Martín de Porres, destinado para las viviendas de los vecinos de El Ayllu, constituye un área terrosa donde todavía no hay viviendas ni camiones trabajando para construirlas y, más bien, tiene amplios montículos de basura y desmonte. 'Encima que nos obligan a dejar nuestras casas, nos tratan como cualquier cosa. Nosotros no ponemos oposición a la reubicación, pero que nos muevan a todos juntos en bloque. Si nos sacan este 31 tendremos que ir a un lugar alquilado que cueste 500 soles mensuales hasta que finalicen las obras en el terreno de Santa Rosa y eso si finalmente nos reubican', indicó, entre lágrimas, la pobladora del referido asentamiento humano, Giovana Avila. 

Los habitantes de El Ayllu denunciaron que representantes del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) les ofrecieron casas construidas de cemento y ladrillos en el referido terreno, pero que a ultima hora les informaron que solo serían módulos prefabricados y que la construcción de los mismos tardará aún quince meses. 

Sumado a ello, los moradores afectados recibieron un comunicado del MTC, donde se les indica que así reclamen o formen sindicatos de lucha serán desalojados irrevocablemente en la fecha indicada. 'No tenemos derecho a reclamar. El pasado lunes fuimos al ministerio y quedaron en evaluar nuestros pedidos y ahora nos reparten estos volantes. ¿Es una burla?', indicó Avila mientras mostraba el comunicado. 
En tanto, autoridades del MTC puntualizaron que están brindando un bono de 7 mil 500 soles para que los moradores expropiados paguen el alquiler de un inmueble durante los 15 meses que tardará la construcción de las nuevas viviendas.


10 de noviembre de 2012

Fiesta patronal - ex hacienda San Agustín

Fiesta patronal en la ex hacienda San Agustín ( El Ayllu) -registro hallado en la web -

 

14 de enero de 2012

Entrevista a Kisei Higa con respecto a los terrenos de la "Hacienda san Agustín"

Publicado en: cronicas nikkeis
13 de octubre de 2010
Autor de la nota: Ruben Kanagusuku

Nombre completo: Kisei Higa Tamashiro
Lugar y fecha de nacimiento: Chancay 10 de abril de 1923
Padres: Kijo Higa (Kita-nakagusuku)
Matsuru Tamashiro (Kita-nakagusuku)


Profesión u ocupación: a lo largo de su vida se ha dedicado a la agricultura en la hacienda San Agustín. En una época monto una empresa de harina de pescado.

Actualmente esta jubilado.

Al dominar perfectamente el idioma japonés, don Kisei nos relata que en sus épocas de viajero llegó a conocer el Japón de cabo a rabo. Desde la isla Iriomote-jima (450km al sur de Okinawa) hasta las islas Kuriles por el norte.

A sus 87 años tiene 5 hijos, 8 nietos y 3 bisnietos. Con una lucidez extraordinaria nos ofrece esta nota.

-¿Usted nació en San Agustín?
No he nacido en San Agustín, pero vivo allí desde 1933. Cerca de 80 años.

-¿Cómo empezó la historia de la hacienda San Agustín?
La hacienda San Agustín fue una hacienda azucarera donde trabajaron muchos inmigrantes japoneses.

-¿En que año empezaron a llegar los primeros inmigrantes japoneses a San Agustín?
Los inmigrantes contratados llegaron en el año 1899. Los primeros inmigrantes. Y finalizó en 1923. Duró 24 años. El primer contingente numeroso llego en 1908. Ya hace 102 años.

-¿Todos procedían de Okinawa?
La mayoría son de Okinawa. Pero no todos. Por ejemplo el primer presidente y fundador de Perú Shimpo, Hasegawa Diro vivió en San Agustín ¿pero él es de Tokio me parece?

-En el tiempo de la Segunda Guerra Mundial ¿se vio afectado San Agustín? ¿Hubo expropiaciones?
La guerra no llego a confiscar como en otras haciendas.

-Y el fenómeno dekasegi ¿se hizo sentir en San Agustín?
Desde el año 89, hace 21 años la mayoría se fueron. Yo también tengo allá (en Japón) tres hijos. Mi hijo mayor ya ha echado raíces allá, tiene hasta nietos.

-¿Si todo ese grueso de gente no se hubiese ido a Nihon, usted cree que hubiese estado mejor San Agustín?
Bueno como seria ¿no? La agricultura también en esa época no andaba muy bien. El negocio mismo no estaba bien.

-Sobre el tema de la venta de los terrenos para la ampliación del aeropuerto…
Parece que para el 2013 comienza la construcción. Eso afecta tres haciendas: Taboada, Bocanegra y San Agustín. La zona de Taboada y Bocanegra ya se han tranzado los precios. Falta San Agustín. Pero parece que este año ya se van a saber los precios. Pero de todas maneras la ampliación va a venir.

-¿Actualmente hay bastantes Nikkei en San Agustín?
Los Nikkei son menos de 30 familias.

-¿Y cuales son los productos agrícolas que se generan?
De todo, papa, cebolla camote, col, coliflor, betarraga. Es la despensa de Lima y Callao. Pero lamentablemente el estado lo quiere para otro uso.

-Inicialmente ¿a quien pertenecía la hacienda San Agustín?
La hacienda Agustín perteneció en sus inicios a una congregación san agustiniana para cultivar caña de azúcar. Al principio del siglo 20 paso a manos de la familia Prado y la familia Chopitea, que fueron los socios que siguieron con la caña, hasta mas o menos 1930.

-¿Y se dejo de cultivar la caña de azúcar?
En 1923 termino el contrato con los inmigrantes y a partir de allí, después de unos cuantos años cambio el cultivo de caña de azúcar a maíz. Entonces a partir de 1930 empezaron a “yanaconizar”

-¿Qué es Yanacona?
Yanacona son las personas que dan una parte de la cosecha al hacendado.

-¿Hasta cuando duraron los yanacones en San Agustín?
El sistema yanacona fue hasta el año 64. Allí comenzó la reforma agraria.
En la época del primer gobierno de Belaúnde, llega a adjudicar los terrenos a los que trabajan, a los yanacones. Ya no se llamaron yanacones sino adjudicatarios.

-¿Y cuando Belaúnde sufrió el golpe de Estado?
En la época del gobierno militar de Morales Bermúdez expropio esa tierra a favor de los agricultores. Por eso tenemos títulos de propiedad. Pero en la época de Fujimori de nuevo lo volteo diciendo que los dueños anteriores podían reclamar esos terrenos.

-Allí se hizo el problema…
Así que estamos en líos entre los dueños anteriores… pero ahora ultimo, tanto lío hemos transado de buena manera con los ex hacendados y los que quieren comprar.

-¿Y el gobierno actual de Alan?
Se hace el loco pues…

-Aparentemente esos son terrenos rurales…
No. Esos terrenos están dentro del casco urbano. Tienen otro valor. El aeropuerto por ejemplo es netamente comercial. Es negocio. Nosotros también tenemos negocios pues.

-¿O sea que es terreno comercial?
Por supuesto

-A raíz de esto, nisan, cuando estuve en Nihon, yo tengo varios conocidos y amigos que sus familiares son de San Agustín y al enterarse de este tema de la venta y de que hay plata de por medio están ansiosos por venirse…
jajaja ¿así? yo nunca he escuchado.

-¿Son rumores entonces?
Son rumores no más

15 de noviembre de 2011

A espaldas del aeropuerto

"Los pobladores más antiguos de San Agustín provenían de las haciendas de la costa sur del Perú, quienes en su mayoría son de origen afroperuano,de la sierra sur del Perú, quienes son de origen andino; de Okinawa, quienes son de origen japonés; y de Lima o el Callao, quienes son criollos o mestizos"

A las familias dueñas de las chacras se les ofreció únicamente una cuarta parte de lo que deberían pagarles. Hoy sus tierras han sido expropiadas y el Estado peruano está ya entregándolas a la empresa privada.
Extensas áereas de cultivo están siendo desaparecidas para construir la segunda pista de aterrizaje del aeropuerto Internacional Jorge Chávez.

Además los pobladores del Asentamiento Humano El Ayllu no tienen noticias sobre los planes de reubicación que el Estado tiene para ellos.

7 de agosto de 2011

"NIKKEI" un documental de Kaori Flores Yonekura

En el agua un reflejo,
alguien va de viaje
Elizabeth Lino Cornejo

"Nikkei" el documental dirigido por Kaori Flores Yonekura (Venezuela) y co-producido con Hugo Shinki Higa de Mullu Producciones (Perú) se estrenó el sábado 6 de agosto en el Centro Cultural de la PUCP dentro de la programación itinerante del XV Festival de Cine de Lima.

Conocí a Kaori el año pasado (2010), meses antes habíamos intercambiado emails en los que me contaba de su proyecto documental, el que en parte sería filmado en Perú; para lo cual había contactado a diferentes personas, entre ellas yo. Hace algunos años tuve la tremenda suerte de integrar un grupo de investigación que registró un conjunto de testimonios, historias de vida y otros relatos en la ex Hacienda San Agustín, Callao. Este trabajo que terminó titulándose  Oía mentar la hacienda San Agustín, fue publicado el año 2007 por el Convenio Andrés Bello. El libro presenta, a partir de relatos orales, a varios grupos culturales que conviven en este lugar; afroperuanos, criollos, migrantes andinos y nikkeis.

El abuelo materno de Kaori, a su llegada del Japón, había vivido algunos años en la entonces hacienda, de donde escapó juntamente con su hermano lanzándose al río y con quien se volvió a encontrar muchos años después. A las haciendas de San Agustín, Taboada y Bocanegra en el Callao habían llegado numerosos inmigrantes asiáticos a trabajar en los campos de cultivo, huyendo de la guerra, con contratos de trabajo, muchas veces engañados y con la esperanza de volver a sus tierras después de haber conseguido un capital que los pudiera sostener. Llegaron desde tan lejos a tierras desconocidas donde tuvieron que aprender un idioma totalmente diferente, donde sus costumbres resultaban “exóticas”. Llegaban hombres solos; familias; mujeres que pagaban sus boletos de viaje limpiando los barcos que las traían, quienes tenían que cambiar sus trajes mejores escogidos para el viaje por ropas y zapatos desteñidos que les permitieran pelar el arroz y trabajar en el sembrío y la cosecha.

¿Qué es ser Nikkei? Se pregunta Kaori y en busca de la respuesta hace un viaje a través de su historia familiar, la que surca espacios diferentes y distantes. Este viaje, al igual que para muchos de nosotros, comienza con esa inquietud constante por conocer nuestros caminos de inicio; la razón del ser y estar en un espacio determinado, atraviesa las fotografías familiares, a las que quizá muchas veces recurrimos con el afán de encontrar secretos aun no revelados en los recuerdos que brotan cada vez que son comentadas y pasan de mano en mano. Todo esto se convierte finalmente para Kaori en un “rehacer” el viaje que hiso su abuelo, en “destejer” el camino andado. Así, se embarca en la búsqueda de huellas, palabras, sonidos, sabores y lugares que le puedan decir algo más allá de lo que ya ha escuchado en casa, en conversaciones en medio de carcajadas o en secretos confiados en discretos murmullos. Pero ese viaje y esa búsqueda sobre todo quiere desentrañar esa pregunta, esa esencia más allá de la piel y los huesos…desentrañar el secreto del árbol del que desciende y que la convierte en “nikkei”, su espacio y su frontera, su diversidad y su herencia.

Altar sintoísta en la ex hacienda San Agustín
Kaori aborda un avión que la llevará a Japón, sola, cargada de sus miles de proyectos, sueños y preguntas. Me la imagino introduciéndose con la fuerza de su entusiasmo a un lugar desconocido donde es una extranjera más, deslumbrada por un mundo de carteles, luces, letreros infinitos. Pero una extranjera cuya sangre se reconoce en un espacio que le pertenece en la lejanía de la historia y en la herencia de su memoria. Va en busca de su abuelo, el Sr. Yonekura. Recorre las calles tratando de hallar, no la huella física, la que debe haber sido borrada hace tiempo por el viento y los infinitos pasos de las incontables personas que por allí anduvieron; va en busca del hálito, de esa parte de él que ha quedado impregnada en el recuerdo de quienes lo conocieron. Se encuentra con marcas antiguas que debe haber mirado su abuelo y que a través de sus ojos inquietos vuelve a recorrer. Después de caminar un Japón contemporáneo, perderse por las interminables conexiones de metro, comer panecillos como los que preparaba su abuela, encontrarse con la tradición que perdura y vivir la cultura dinámica que no deja de transformarse en cada joven o niño que ve pasear por las calles, seguirá del tránsito del Sr. Yonekura a Latinoamérica.

Primera comunión, madrina Juana Barrantes (Ex Hacienda San Agustín)
A través de las pisadas de su nieta el Sr. Yonekura está regresando a esos lugares que deben haber ocupado mucho tiempo en sus recuerdos. La segunda parada para Kaori; la ex hacienda San Agustín en el Callo, Perú. Allí encontrará el referente de un “tal Yonekura” que alguien habría conocido alguna vez. La tierra que hoy pisa ella y que alguna vez caminó su abuelo dentro de algún tiempo no será más que cemento frio convertido en pista para despegue y llegada de aviones. No ha sido fácil para los agricultores mantener aquella tierra día a día, en gran su mayoría nikkeis, dueños de aquellas chacras donde antes sus padres servían por jornadas largas a cambio de un poco de dinero, hoy lo perderán todo. No solo la tierra en la que crecieron, la que acogió a sus padres y abuelos, sino que el crecimiento abrupto de esta ciudad y su ansiada “modernidad” borrará la huella física del tránsito de la memoria por este lugar.
El Sr. Yonekura, su esposa y su pequeña hija algún tiempo después se fueron del Perú, pasando por Ecuador y Colombia donde como inmigrantes tampoco los recibían, para finalmente llegar a afincarse en Venezuela. Así los conocemos en la película de Kaori en la que les ha devuelto vida y movimiento y viajamos junto a ellos recorriendo un mapa de colores con fronteras delineadas de negro.

“Nikkei”, el documental de Kaori Flores Yonekura transita los hilos de la memoria, y utiliza como pretexto su historia personal de búsqueda para introducirnos a un tema complejo de identidad, integración y reconocimiento del "ser" latinoamericano. Numerosos son los inmigrantes asiáticos cuya descendencia ha nacido, crecido y bebido de ambas culturas, la que vino con sus padres, y la que construyeron en el lugar en la que estos finalmente se afincaron, no son así extranjeros de estas tierras. Latinoamérica se ha construido también con todas esas manos, sueños, miedos y esperanzas, entre viajes, anhelos y recuerdos de quienes partieron deseando volver.




SINOPSIS
Trata sobre la búsqueda de una identidad, de la combinación cultural y de la inmigración japonesa a Latinoamérica: la esclavitud amarilla en los campos peruanos, las campañas mediáticas antijaponesas y de la esperanza de muchas familias por una mejor vida en una Venezuela involucrada en la II Guerra Mundial.

FICHA TÉCNICA
Dirección, Guión y fotografía: Kaori Flores Yonekura
Sonido: Daniel Zahalka
Edición: Eyeletmy Rodríguez y Kaori Flores Yonekura
Producción: Kaori Flores Yonekura
Casa Productora: AC NO FILM (VZLA) – MULLU PRODUCCIONES
Género: Documental
Tiempo: 80 min
País: Venezuela y Perú
Año: 2011

IMPORTANTE: "Nikkei" se presentará también en el Centro Cultural Ricardo Palma /Lunes 8 de agosto/6:00 p.m  y en el Museo de Arte de Lima /Jueves 11 de agosto/ 8:00 p.m.
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19 de abril de 2011

Ampliarán aeropuerto Jorge Chávez con US$ 1,000 mllns.

Publicado en: EL PERUANO
19 de abril de 2011

INVERSIONES. PARA LA CONSTRUCCIÓN DEL SEGUNDO TERMINAL Y LA SEGUNDA PISTA DE ATERRIZAJE







En junio culminará laudo arbitral por terreno de San Agustín

El Estado tiene plazo hasta 2013 para transferir todas las propiedades

Las inversiones que se realizarán en la construcción del segundo terminal y la segunda pista de aterrizaje del aeropuerto internacional Jorge Chávez superarán los mil millones de dólares, sostuvo el titular del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), Enrique Cornejo.

Dijo que en junio culminará el laudo arbitral por el terreno de la antigua hacienda San Agustín y que es uno de los principales terrenos para concretar la ampliación del aeropuerto.
Mencionó que según el contrato de concesión del Jorge Chávez, suscrito con Lima Airport Partners (LAP), el Estado tiene plazo hasta 2013 para transferir todos los terrenos que servirán para la construcción de la nueva infraestructura del aeropuerto, pero este año ya se tendrá todo saneado.
"También espero que antes de que se vaya este gobierno podamos mudar a las primeras 140 familias que ahora viven en esos terrenos a una zona cercana al aeropuerto y que es de propiedad de la Corporación Peruana de Aeropuertos y Aviación Comercial".
Sobre las amenazas de huelga del sindicato de trabajadores de Corpac, dijo que si bien los paros son legales, en este caso no es adecuado porque no se mostró la disposición de iniciar un diálogo sobre sus demandas antes de pensar en la medida de fuerza.

Proceso para la Categoría III
Cornejo informó que en octubre del presente año concluirán los procesos que permitirán otorgar la Categoría III al aeropuerto internacional Jorge Chávez, con lo que sus instalaciones estarán en condiciones de recibir vuelos cuando haya baja o nula visibilidad. "El MTC tenía previsto culminar este proyecto en junio, pero se decidió extenderlo hasta octubre para que coincida con las obras de recapeo de la pista de aterrizaje que realizará Lima Airport Partners (LAP)".